Florentino Pérez calla el mayor escándalo en el Real Madrid (y Mbappé, Bale y Zidane están metidos)

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Kylian Mbappé en el punto de mira. Así tenía el Real Madrid al francés en sus días en el Mónaco, antes de firmar por el PSG.

Florentino Pérez apostó fuera por la estrella gala, pero la falta de determinación de Zidane, que pedía la llegada de Hazard por delante de la de su compatriota, y Bale, se cargaron la operación.

Pérez estaba dispuesto a superar la mejor oferta del PSG si Bale era traspasado. ¿El problema? Gareth se negó a salir.

El galés no quiso ni oír a hablar de un cambio de aires a Inglaterra. ¿El motivo? Las amenazas de muerte a la familia de su mujer por los escándalos con el tráfico de drogas que perseguían a su suegro y que ponían en riesgo su seguridad.

Bale no dio el brazo a torcer y el PSG, explica ahora uno de los capos de la entidad, Luis Marcos Ferrer, hizo el resto.

“Tuvimos que hacer el doble de trabajo que el Real Madrid. Fuimos a su casa, hablamos con los familiares, les mostramos el proyecto… por suerte Kylian nos creyó y lo pudimos cerrar. Cuando lo llamaba el Real Madrid, que venía de ganar dos Champions en ese momento, era muy difícil pensar que lo íbamos a convencer. Hicimos todo lo que uno se puede imaginar para convencerlo a él y a la familia. Aún hoy no nos lo creemos”, explica Ferrer.

“Tomé un avión para desayunar con su familia y contarles que debía seguir en Francia. Teníamos que convencerlos de que no era el momento de dejar el país. Uno de los puntos fue ese: quédate en Francia, demuestra aquí, que después tienes tiempo para ir a hacer una experiencia en el extranjero”, detalla el dirigente.

“Luego fuimos a Ibiza, pero yo fui un poco más como acompañante del club, no como el amigo; porque él tiene 19 años, es un chico. Venía de ser campeón y lo acompañé los primeros días para poner las cosas en su lugar. Regresé a París y volví al final. Fui, más que nada, como era Ibiza y se habla español, para darle un mejor confort; y por la confianza que tengo con su familia”, finaliza Ferrer.

Un trabajo que el Madrid no supo, ni quiso, realizar.