La curiosa forma que tenia Messi de ensayar las faltas cuando era pequeño

Juan Cruz Leguizamón fue el portero del equipo del argentino en las inferiores de Newell's y mantienen una entrañable relación de amistad que perdura pese a la distancia.  Ambos compartieron equipo durante muchos años en las inferiores de Newell's. La vida les llevó por caminos bien diferentes. Uno sigue disfrutando del fútbol en las categorías más bajas del fútbol argentino, mientras que del otro se han escrito ríos de tinta sobre su leyenda.

Aun así, un importante lazo de amistad les une desde que empezaron a darle patadas a un balón en las calles de Rosario. “Hablo casi todos los días con Leo”, aseguraba Leguizamón en una entrevista.

Yo tenía un arquito, poníamos las sillas altas de bebé como barrera, y las muñecas de mi hermana como arqueras. Pasábamos horas, tardes, fines de semana jugando así. Siempre hizo goles alucinantes. Muchísimos goles similares al que le hizo al Getafe. Agarraba la pelotita en mitad de cancha, se esquivaba al equipo entero y terminaba adentro del arco. La llevaba atada al pie, y hacía así todos los goles. Con tan corta edad, tenía técnica de jugador adulto.

Leguizamón no escatimó en anécdotas sobre Messi:

La gente iba a verle hacer juegos con la pelota en los descansos de los partidos de Newell's. Era una locura.