Eric Cantona y su ‘brutal’ patada voladora

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Eric Cantona era un jugador ‘diferente’. De esos que son capaces de marcar la diferencia en cualquier momento, tanto en lo bueno como en lo malo. Así lo demostraba el día que lanzó una sorprendente patada voladora a un espectador que le estaba increpando tras su expulsión. No obstante, también nos dejó grandes momentos  como el sublime golazo contra el Sunderland demostrando su calidad inigualable.

Lo malo: la terrible patada de Eric Cantona

El 25 de enero de 1995, Eric Cantona pasaba a la historia por algo más que su enorme talento. Cantona fue expulsado y al dirigirse a la banda se las vio con Matthew Simmons, un aficionado que bajó para insultarlo: “Vuelve a Francia con tu puta madre, bastardo”. La reacción fue tan inmediata como brutal. El jugador saltó de manera espectacular y le clavó la planta de la bota en el pecho. Una patada voladora en toda regla.

Eric cantona patada voladora Goles Mágicos

Eric Cantona en el momento que soltaba su voladora patada

El incidente tuvo gran repercusión a nivel mundial, por lo que la sanción fue ejemplar. Cantona fue apartado de los terrenos de juego durante nueve meses y condenado a dos semanas de prisión, una pena que finalmente fue sustituida por 120 horas de servicios comunitarios.

Lo bueno: la genial vaselina contra el Sunderland

No todo iban a ser malos momentos. Aparte de la patada, Cantona nos dejó para el recuerdo un gol mágico. Fue en un partido de la Premier League entre el Manchester United y el Sunderland. Los ‘red devils’ le metieron una manita al Sunderland, pero no fue la noche del 5-0, fue la noche de Eric Cantona.

Antes de nada, Solskjaer, Butt y el propio Cantona, de penalti, habían sentenciado un duelo en el que participaron también dos jovencísimos Paul Scholes y Ryan Giggs. Con el partido ya resuelto, nació el impresionante golazo de Eric Cantona:

El que fuera entonces capitán del Manchester United se hizo con el balón en el centro del campo, donde se dedicó a caracolear y quebrar a dos adversarios del Sunderland. De repente, vio un pasillo por el que esprintó a toda velocidad.

Eric Cantona

Eric Cantona celebra estupefacto su gol en Old Trafford

De nuevo se encontró con un defensa dispuesto a frenarle, pero Eric Cantona lo eludió tirando una pared con su compañero McClair. El balón regresó a su poder sobre la línea de la frontal del área y allí, con un único toque sutil, se inventó una vaselina que fue a parar a la escuadra derecha de la portería.

Mientras el público celebraba aquella obra de arte entre saltos y gritos, Eric se quedó en el mismo sitio desde el que había anotado y giró sobre sí mismo con calma. Al completar la vuelta, por fin, levantó los brazos. Le estaba costando procesar el fenomenal y sutil gol que acababa de conseguir. Todo el mundo entendió a la perfección su mensaje: “Soy el puto amo”.

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